
Abdennur Prado, Yaratullah Monturiol and Ndeye Hadi Andujar
- El feminismo islámico es una realidad emergente, que hay que visualizar como una alternativa a las lecturas machistas dominantes.
- Este feminismo se deriva de la revelación coránica, y parte de la convicción de que el Corán no justifica el patriarcado.
- El Islam puede liberar a la mujer y cambiar su estatus actual. Para ello, es necesario abrir las puertas del iytihad (esfuerzo de interpretación), teniendo en cuenta el contexto de las sociedades del siglo XXI.
- Ayudar a transformar las leyes discriminatorias hacia las mujeres.
- No confundir las leyes elaboradas por los hombres con el concepto más amplio de la Sharia.
- Es necessario involucrar a los hombres en la lucha de las mujeres para lograr la igualdad de derechos.
- Buscar el apoyo desde dentro de las comunidades para combatir cualquier forma de discriminación.
- Impulsar la participación de las mujeres en los órganos de decisión.
- Reivindicar el derecho a la propiedad, a la llibertad individual y a la independencia económica, en base a la tradición islámica.
- Reclamar el acceso a la mezquita como un derecho de las mujeres musulmanas.
- Desde el contexto de los países occidentales, reivindicar para las mujeres musulmanas immigrantes un estatus de ciudadanas de pleno derecho. Es necesario modificar las leyes de reagrupación familiar.
- Desde el movimiento feminista global, hay que tener en cuenta la diversidad de criterios e interpretaciones legítimas dentro del Islam.
- Reclamar a las feministas no musulmanas que no acepten como única lectura posible del Islam la de los sectores más machistas y reacionarios. Esta práctica dificulta la colaboración entre las mujeres musulmanas que luchan por sus derechos y el movimiento feminista global.
- Ya no podemos aceptar la existencia de un discurso único y etnocéntrico sobre el “feminismo”, sino que es necesario hablar de “feminismos”.
- Los feminismos han de ser más inclusivos, aceptar la legitimidad de las luchas de las mujeres a nivel local y transnacional. Hay que respetar el derecho a la diferencia y a la especificidad de los diversos movimientos de mujeres.
- Es necesario construir redes para vincular, compartir y difundir lo que aprendemos a partir de nuestras propias fuentes textuales. Diseñar estratégias que nos permitan hacer llegar estre conocimiento a todas las mujeres.
- Para prevenir conflictos hay que provocar el diálogo. En los espacios de los instersticios nadie tiene la norma: tenemos que construir en común. Desde el conocimiento mútuo hacia el reconocimiento mútuo.
Barcelona, 29 de octubre de 2005